Advierten que no se puede volver a las escuelas con las mismas estrategias usadas antes de la pandemia

La pandemia profundizó las brechas educativas en el país

Este viernes culmina el año escolar 2020, accidentado por los efectos de la pandemia, la cual impuso nuevos retos y obstáculos al gobierno para garantizar el derecho a la educación de los menores. La falta de conectividad y compromiso fueron las principales barreras con las que se encontraron los estudiantes.

Para la experta en educación Nivia Rossana Castrellón, a pesar de todas las dificultades, considera que este año ha sido una prueba de coraje, ya que Panamá se atrevió tomando en cuenta las graves circunstancias de simetrías de acceso.

Destacó que las desigualdades y falta de conectividad no solo afectó a las áreas de difícil acceso, sino que hasta en las regiones cercanas a la ciudad, los estudiantes tuvieron complicaciones para conectarse a sus clases.

“El año escolar, lo que haya sido, fue muy bueno en el sentido de que fue un acto de valentía porque se esperaba que en el mundo hubiera 24 millones de menores que abandonarían las escuelas, esto es una situación a nivel mundial y no debemos verlo como el fracaso de Panamá”, señaló Castrellón.

En cuanto a los 47 mil estudiantes panameños que no pudieron ser contactados, Castrellón opinó que debe haber un proceso de nivelación y reinserción escolar con modalidad flexible para que los estudiantes puedan regresar a las escuelas, no con un enfoque sumativo, sino formativo para conocer dónde están las lagunas.

“Tenemos que buscar a esos niños, pero eso no le corresponde solamente al Ministerio de Educación, hay otros actores que pueden ayudar en hacer ese trabajo”, puntualizó.

Resaltó que la conectividad no es responsabilidad del Meduca, es algo que tiene que ver con las políticas de telecomunicaciones del país, y ese es un tema de hace 25 años. “El uso del internet se veía como algo opcional, ahora las aulas se trasladaron a las casas”, indicó.

Castrellón apela a que en el Pacto del Bicentenario se aseguren servicios básicos para todos los panameños como el internet, la educación incluyente de calidad y salud.

“No podemos permitir que por falta de conectividad los muchachos no accedan. Pero la conectividad no es suficiente para garantizar la educación a distancia, tiene que haber una estructura programática con contenidos, plataformas y seguimiento del estudiante, además, tenemos que formar a nuestros educadores”, señaló Castrellón.

Consideró que, si para el próximo año la educación será híbrida, no se puede volver con las mismas estrategias de enseñanzas que teníamos antes, sino que se deben cambiar a reuniones donde los estudiantes participen para construir un aprendizaje colectivo a través del "hacer".

Migración al sector público

“Se tiene que atender a cada niño, niña y joven porque hasta noveno año tienen un escritorio en las escuelas oficiales por ley, pero también necesitamos educación incluyente y de calidad que permita a las personas reinsertarse a la sociedad”, manifestó.

Concluyó diciendo que se tiene que tomar decisiones en políticas públicas porque las áreas más afectadas son donde ya hay sobrepoblación y por el tema de distanciamiento físico no se pueden aglomerar a los estudiantes.

“Los retos del año 2021 es hacer la nivelación de aprendizaje, adaptar a los centros educativos con las medidas de bioseguridad porque no hay nada que sustituya la educación presencial y localizar a los estudiantes que no se conectaron”, puntualizó.

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