Tras la muerte de Fahriye Halime visita a Safiye para saber cuál es su plan para reclamar el trono para Mustafá. Safiye le pide que haga todo lo posible para que Ahmed no se lo lleve con él a la campaña, pues de esta manera no podrían darle el golpe de estado.

Halime y Safiye caminan por el pasillo y repentinamente Dilruba le señala el ataúd con el cuerpo de Fahriye. Safiye queda destrozada al ver el cuerpo de su hija.

Halime se topa con Kosem en el palacio y la responsabiliza por la muerte de Fahriye. Halime le advierte de que quemó el alma de Safiye y que ella también es madre. Safiye en medio del dolor, acude con Ahmed y le recrimina que en qué momento se volvió cruel a tal punto de no perdonar la propia vida de su familia. Ahmed le recuerda que todo aquel que ponga en peligro la dinastía debe ser castigado.

Kosem y Safiye se encuentran en los pasillos del palacio y esta la amenaza que derramará lagrimas pos sus seres queridos y que un día su hijo, el príncipe Mehmed podría sufrir las consecuencias.

Mehmet Giray cumple su palabra y entrega a su hermano Şahin Giray para que responda por sus crímenes. Bülbül Ağa recibe la orden que ya no trabajará para Safiye, ella aprovecha esta situación y le encomienda que él sea sus ojos y oídos para luego ser el mismo quien encienda el fuego de la rebelión.

Bülbül Ağa se encarga de sobornar a algunos Ağas en el palacio y Safiye por su parte se reúne con algunos Paşa para sobornarlos y que estén de su lado para atacar el palacio en la ausencia de Ahmed y darle un golpe de estado.

Halime cumple con el mandato de Safiye y le pide a Mustafá que diga ante Ahmed que está enfermo para evitar que sea llevado a la campaña. Con esto Safiye dará su golpe de estado y reclamará el trono para Mustafá. Incluso Safiye asegura que Ahmed no regresará con vida al palacio.