Dra. Carla Pino

Peleas entre hermanos ¿Es normal?

Los niños siempre buscan identidad, que sus decisiones y opiniones se han tomadas en cuenta. Los hermanos siempre estarán en desacuerdos en muchas cosas y buscarán como defender la posición de cada uno. 

Cuando las peleas tienden a sobrepasar los insultos, los gritos y los golpes se toman el escenario, los padres deben estar alerta para corregir inmediatamente. Recordemos que son los padres quienes moldean constantemente la conducta del menor, por ejemplo: si usted le pega al niño todo el tiempo, cómo le explica que no debe pegarle a su hermano, si usted lo hace.

También los niños tienden a confundirse cuando no hay autoridad en el momento en el que pasan las peleas, si en ese momento no están los padres, el cuidado recae en los abuelos o tíos, no se debe esperar a que el padre regrese para corregir. Es deber de los padres asignar una autoridad en su ausencia.

Otro de los errores es cuando los padres permiten a un hijo hacer una cosa y al otro hijo también le gustaría hacer lo mismo peor se lo prohíben. También cuando el menor de los hermanos tiene más ventaja porque está pequeño, se le debe tener más paciencia y darle lo que pide porque está chiquito, en ocasiones le quitas el juguete o lo que en ese momento el hermano mayor tiene para dárselo al pequeño y así calmar la ira del niño;  ¡Error!, las mismas reglas, prioridades y limitaciones para todos por igual.

¡Ojo! si en casa uno de los hermanos realiza una actividad , el otro hermano no puede o no quiere realizar la misma actividad, por lo general manipulan a los padres para que la actividad sea suspendida y ninguno de los dos la realice. En este caso se debe comprender que tienen gustos distintos y que no se debe obligar ni suspender una actividad por el simple hecho que uno de los hermanos se oponga.

Cuando el niño vive rodeado de muchas personas en la casa, todos deben respetar y conocer lo que se permite y no se lo permite al niño.

La psicóloga aconseja realizar un cuadro de apoyo donde a través de caritas tristes y felices evaluemos al niño.