Dr. Gustavo Carrizo

¡Esas várices en las piernas no las soporto! No te preocupes que hay solución

Primero pasemos a conocer qué son las várices: son la dilatación, alargamiento y torcedura de las venas superficiales de las piernas.

En las venas varicosas se produce un estancamiento de la sangre, que provoca gran dificultad en el retorno de la sangre hacia el corazón, lo que ocasiona molestias como hinchazón, pesadez, quemazón y dolor en las piernas.

Además de resultar anti estéticas, las varices pueden ocasionar diversos síntomas y dar lugar a complicaciones. Lo mejor, sobre todo si tienes factores de riesgo, es tomar medidas para prevenir su aparición.

Las siguientes situaciones pueden ser factores de riesgo que predispongan a la aparición de varices:

  • La posición de pie: esta postura aumenta la presión de la columna venosa y dificulta el ascenso de la sangre al corazón.
  • La herencia: las personas con antecedentes familiares de varices tienen dos veces más probabilidades de padecerlas que las que no los tienen.
  • La predisposición constitucional: una debilidad generalizada del tejido conectivo implica una pérdida de tono de las paredes de las venas, que facilita la aparición de varices.
  • La edad: con la edad aumenta el riesgo de padecerlas.
  • El sexo: las mujeres las padecen con mayor frecuencia que los hombres, lo que parece estar relacionado con factores hormonales.
  • La obesidad: se ha comprobado que las personas obesas tienen el doble de posibilidades de tener varices que las de peso normal. El sobrepeso incrementa la incidencia al aumentar la cantidad de sangre que llega a las piernas y que debe ser evacuada por las venas.
  • El estreñimiento: la dificultad para defecar obliga a permanecer más tiempo sentado en el servicio, y a realizar mayores esfuerzos para expulsar las heces. Estos esfuerzos hacen que aumente la presión dentro del abdomen, por lo que también aumenta en las venas abdominales, lo que dificulta la salida de la sangre de las piernas y, por tanto, incrementa el riesgo de padecer varices.
  • Los anticonceptivos: producen retención de líquidos y, por lo tanto, mayor volumen sanguíneo.
  • El embarazo: las varices aparecen con mayor frecuencia durante el embarazo debido a varios factores y, especialmente, por los cambios hormonales, la presión del útero sobre los grandes vasos, y el aumento de peso.
  • La falta de ejercicio: la falta de actividad de los músculos de las piernas hace que estos no colaboren para empujar la sangre hacia el corazón.
  • Tipo de trabajo: los trabajos en los que se tenga que permanecer mucho tiempo de pie hacen que la sobrecarga sea mayor.

Las varices tienen cuatro grados o tipos:

Varices Grado I o varículas

En esta etapa, se ven en algunos sitios y a través de la piel, las venas finas de color violáceo. A veces pueden tener forma estrellada, y se denominan arañas vasculares. Por lo general son únicamente un problema de tipo estético pero, en determinadas ocasiones, pueden producir sensación de pesadez y cansancio en las piernas.

Varices Grado II

Las venas se van haciendo más visibles y empiezan a notarse los primeros síntomas como:

  • Pesadez y cansancio en las piernas.
  • Dolor.
  • Calambres.
  • Hormigueos.
  • Sensación de calor o picores y escozores.

Varices Grado III

Las venas están más dilatadas y tortuosas. Los síntomas van aumentando progresivamente, y aparece hinchazón y edemas y cambios de coloración en la piel.

Varices Grado IV

Aparecen zonas eczematosas y úlceras. Las úlceras son difíciles de tratar y pueden infectarse con facilidad.

Algunos remedios naturales para las várices son: 

  • Machacar cinco cabezas de ajo y colocarlo en un alcohol y pasarlo por las piernas. 
  • Machacar ajo y mezclarlo con aceite de oliva, esa pasta pasarla por las piernas cepillando con movimientos circulares.
  • Aplicar vinagre de manzanas sobre las piernas empezando por la derecha de bajo hacia arriba y luego la izquierda de abajo hacia arriba.  Se deja puesto por tres horas y después se lava las piernas.