Un grupo de
gastrónomos se pusieron de acuerdo para vetarle el ingreso
a sus restaurantes a ambas celebridades, alegando que es una falta de respeto el vestuario con el que pretenden entrar.
La pulsera se creó con la finalidad de
minimizar el riesgo de ataques sexuales
y robos ocasionados por
la sumisión que provocan las drogas.
El elemento detector fue desarrollado por la empresa
Grupo Aglaya Creativos
de la ciudad de Pamplona.