Fast & Furious: Spy Racers
En vivo
El exabogado personal del presidente Donald Trump, Todd Blanche, fue confirmado este sábado como fiscal general de Estados Unidos después de que los senadores republicanos desestimaran las preocupaciones de los demócratas sobre una posible politización del Departamento de Justicia.
Blanche, quien ya se ha venido desempeñando como el principal responsable de la aplicación de la ley en Estados Unidos en calidad de fiscal general interino, representó a Trump como su abogado privado en varios juicios penales antes de entrar al gobierno.
El Senado, que los republicanos controlan por un estrecho margen, lo confirmó por 50 votos contra 49. Las senadoras republicanas Susan Collins y Lisa Murkowski se sumaron a los demócratas y votaron en contra.
"Me siento profundamente honrado por la confianza que el presidente Trump ha depositado en mí para dirigir el Departamento de Justicia", escribió Blanche en la red social.
Trump, que ha doblegado las normas políticas estadounidenses al intentar someter a su control directo agencias gubernamentales que se supone son independientes, considera a Blanche como una "estrella".
Los demócratas se opusieron al nombramiento de Blanche desde el principio y acusaron a Trump de convertir el Departamento de Justicia en un arma política.
"Se supone que el fiscal general es el abogado del pueblo", dijo el martes el senador Dick Durbin, el demócrata de mayor rango en el Comité Judicial del Senado.
"El señor Blanche sigue actuando como el abogado personal del presidente, tratando al Departamento de Justicia como un bufete que presta servicios a un solo cliente: el presidente", señaló.
Existían dudas sobre si la Casa Blanca lograría convencer a un pequeño grupo de republicanos reticentes, cuyo apoyo era indispensable para conseguir incluso una ajustada confirmación.
Uno de los principales obstáculos para la confirmación de Blanche era su intento de crear un fondo de 1.800 millones de dólares para lo que Trump considera víctimas de persecución judicial.
Era probable que ese fondo incluyera a los partidarios de Trump que asaltaron el Capitolio de Estados Unidos el 6 de enero de 2021 en un intento de insurrección para impedir que se certificara la victoria de Joe Biden en las elecciones de 2020.
Otro tema polémico fue una propuesta extraordinaria que otorgaba inmunidad a Trump frente a auditorías fiscales.
Blanche logró finalmente desactivar la oposición dentro de su propio partido al emitir en el fin de semana una orden escrita que eliminaba el llamado fondo contra la "instrumentalización política" de la justicia.
También aclaró que el acuerdo de inmunidad frente a auditorías fiscales para Trump, sus dos hijos mayores y la Organización Trump solo se aplicaría de manera retroactiva a ejercicios fiscales anteriores y no a futuras declaraciones.
Blanche ejercía ya como fiscal general interino desde que Trump destituyó en abril a Pam Bondi, otra figura considerada cercana al presidente.
Desde entonces, ha estado estrechamente vinculado a lo que los demócratas califican como una campaña de "represalias" de Trump contra sus adversarios.
Blanche también ha sido objeto de críticas por parte de víctimas de Jeffrey Epstein por la forma en que gestionó la publicación de los archivos de la investigación sobre el condenado y hoy fallecido agresor sexual, en otro tiempo estrecho amigo de Trump.
Antes de incorporarse al Departamento de Justicia, Blanche representó a Trump en su juicio en Nueva York por los presuntos pagos realizados para comprar el silencio de la actriz de cine porno Stormy Daniels.
También integró su equipo de defensa en dos casos federales presentados contra Trump por el fiscal especial Jack Smith: uno por el presunto manejo indebido de documentos clasificados tras abandonar la Casa Blanca y otro por intentar revertir los resultados de las elecciones presidenciales de 2020.
Ambos casos fueron desestimados después de que Trump ganara las elecciones presidenciales de 2024.