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El arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa, hizo este domingo 4 de octubre un llamado a recuperar la capacidad de diálogo y escucha en Panamá, especialmente ante decisiones que pueden tener consecuencias sobre las comunidades, la economía, las familias y el medioambiente.
Durante su homilía en la parroquia San Francisco de Asís de La Caleta, Ulloa sostuvo que las diferencias de opinión no deben conducir a la censura o descalificación y planteó que las discusiones sobre asuntos de interés nacional deben sustentarse en hechos, datos verificables, conocimiento científico y argumentos que puedan ser contrastados.
“Nadie debería pretender decir qué voces tienen derecho a hablar y cuáles deben guardar silencio. Y tampoco podemos comenzar a hablar de diálogo descalificando al que piensa distinto, como si toda la verdad estuviera de nuestro lado”, expresó.
Un país no construye consensos silenciando voces”
Uno de los principales mensajes de la homilía estuvo dirigido a la necesidad de alcanzar consensos mediante el diálogo, reconociendo el derecho de las personas a expresar posiciones diferentes.
“Un país no construye consensos silenciando voces, se hace creando espacios donde todos puedan expresarse y donde al mismo tiempo todos estemos dispuestos a escuchar”, manifestó.
Monseñor señaló que escuchar no significa necesariamente aceptar como cierta cualquier afirmación, sino tener disposición para conocer las razones y preocupaciones de la otra parte. En ese sentido, consideró necesario que las discusiones que involucren decisiones con repercusiones para el país se desarrollen a partir de información que pueda ser comprobada.
“Las afirmaciones necesitan estar acompañadas de hechos, de datos verificables, de conocimiento científico y de argumentos que puedan ser examinados serenamente”, sostuvo.
Ulloa agregó que “no basta” con afirmar que algo es bueno o malo, sino que deben exponerse las razones y permitir que los datos sean conocidos, contrastados y discutidos.
El arzobispo también se refirió al manejo de la información en las discusiones públicas. “Tenemos que abandonar tanto la tentación de censurar al que piensa distinto, como la de utilizar información incompleta, exagerada o interesada para defender nuestras propias posiciones”, afirmó.
Aunque no hizo referencia directa a una discusión específica, enmarcó sus palabras en las “actuales circunstancias históricas”, en las que, dijo, deberán tomarse decisiones que tendrán efectos positivos o negativos sobre los habitantes y la denominada “casa común”.
Otro de los ejes de la homilía fue el cuidado del medioambiente y los recursos naturales, coincidiendo con la conclusión del denominado Tiempo de la Creación y la celebración de San Francisco de Asís.
“La tierra no es un botín, el agua, el aire, los bosques, los alimentos y los recursos no existen para que unos pocos los consuman sin límites, mientras otros padecen sus consecuencias”, expresó.
El arzobispo relacionó este planteamiento con decisiones cotidianas sobre consumo, desperdicio y utilización de los recursos, y señaló que, aunque una persona por sí sola no puede resolver los problemas ambientales, económicos o sociales, sí puede modificar sus hábitos.
Ulloa también abordó problemas sociales y señaló que el país necesita justicia frente a la desigualdad, solidaridad ante la indiferencia, honestidad frente a la corrupción y diálogo ante la confrontación.
“Espera honestidad cuando aparece la corrupción y espera fraternidad donde levantamos muros. Dios espera en esta su viña diálogo, allí donde nos estamos acostumbrando demasiado a la confrontación”, manifestó. Texto pegado
Al concluir su mensaje, hizo un llamado a “escucharnos con respeto, hablarnos con sinceridad y buscar juntos la verdad y el bien de todos”, como parte de su reflexión sobre los desafíos que enfrenta Panamá.