Para Robinson, se percibió agresividad en las situaciones alrededor de la aprehensión de Abraham Rico Pineda y calificó de excesivo el tratamiento que se dio en general.
En las audiencias que se realizaron en salas diferentes, pero de manera paralela, ambas defensas pidieron
apelación
, con lo cual se programaron nuevas audiencias, en este caso de apelación, para la primera semana de septiembre.