"Una vez más pudimos responder muy bien en una final europea, sobre todo. Esta vez vino para el lado nuestro los episodios y los detalles que decidieron el partido", prosiguió el argentino.
En la final de Lisboa, en 2014, Diego Costa llegó lesionado. Lo intentó todo. Pero no hubo milagro. Jugó 9 minutos testimoniales y se fue la caseta a las primeras de cambio.