A finales de mayo, el principal general estadounidense a cargo de las operaciones en América Latina visitó Guantánamo, donde se reunió con mandos militares cubanos.
Sánchez se presenta como la voz de los electores pobres y de las áreas rurales, y acusa a las élites y al Parlamento de ser responsables de la inestabilidad.
Trump ya manifestó el viernes pasado que iba a tomar su "decisión final" sobre las negociaciones, pero el fin de semana transcurrió sin ningún resultado oficial.
La relación de altibajos entre Estados Unidos y Brasil volvió a tensarse, menos de un mes después de una reunión de tres horas entre Lula y el mandatario estadounidense.
Ambas partes evocaron en los últimos días progresos en las discusiones para un acuerdo, aunque al mismo tiempo cruzaron ataques esporádicos que pusieron en riesgo la tregua.
El gobierno cubano sostiene que la imputación de Castro, de 94 años, es una "acción política" que busca justificar una agresión militar contra la isla.