El cierre del centro de acopio ocurre mientras Panamá continúa impulsando acciones de ayuda humanitaria para asistir a Venezuela, país que enfrenta las consecuencias de los fuertes terremotos registrados la semana pasada.
Tras concluir la jornada de recepción de donaciones, personal de la Alcaldía y decenas de voluntarios trabajan en el conteo, clasificación y embalaje de los insumos antes de su envío a territorio venezolano.
La entidad bancaria habilitó una cuenta para recibir aportes y anunció que igualará el monto de cada donación con el fin de ampliar la ayuda humanitaria destinada a los damnificados.
Estos recursos buscan fortalecer las operaciones en la frontera y apoyar las acciones dirigidas a mantener cerrado el paso por el tapón del Darién a la migración irregular, así como combatir el tráfico ilícito de drogas, armas y personas.
El Banco de Sangre recordó que se mantienen horarios flexibles y extendidos para facilitar la llegada de voluntarios en los distintos bancos de sangre del país.
Aprobada el 20 de mayo por el Congreso dominado por el oficialismo, es una norma similar a las existentes en Rusia, Venezuela y Nicaragua para impedir la labor de las oenegés, y establece un impuesto de 30% a las donaciones que reciben.
Los vehículos están equipados con tecnología avanzada, como desfibriladores, ventiladores y equipos de monitoreo, destinados a reforzar la atención de emergencias en áreas de difícil acceso.
Según el director provincial del Minsa, estos kits médicos incluyen medicamentos básicos para tratar síntomas como tos, diarrea e hidratación, los cuales son comunes en este tipo de situaciones de emergencia.