Desde hace varios días, el presidente Trump ataca a las universidades y promete, en nombre de la lucha contra el antisemitismo, medidas presupuestarias de represalia.
Las autoridades panameñas han recalcado que el canal continuará en manos de Panamá, pero a su vez se mantiene cooperando con EEUU en diversos temas de seguridad y migración.
La situación de estos migrantes es un reflejo de las dificultades que enfrentan miles de personas que huyen de conflictos y persecuciones, y se ven atrapadas en una red de políticas migratorias restrictivas que dejan a muchos sin una salida clara.