Merz fue recibido con discreción en la Casa Blanca, pero ambos dirigentes participaron en un intercambio con la prensa acreditada en el Despacho Oval antes de su reunión.
Ante las críticas por la falta de claridad, el presidente y sus principales asesores expusieron el lunes cuatro objetivos para la guerra, todos de naturaleza militar.
Rubio señaló, además, que a Estados Unidos le gustaría ver el derrocamiento de la república islámica de Irán, pero que ese no era el objetivo de la misión.
El secretario de Estado Marco Rubio declaró el miércoles que Cuba necesitaba un "cambio radical", poco después de que Estados Unidos flexibilizara sus restricciones.
Los socios comerciales de Estados Unidos también son conscientes de que el gobierno republicano está explorando otras vías legislativas para reimponer la mayor parte de los aranceles invalidados.
El gobierno de la presidenta interina ha avanzado en una agenda de trabajo bajo presiones de Washington, que incluye una reforma petrolera amigable con las empresas privadas y extranjeras.
Rubio aceptó los recelos de algunos líderes caribeños sobre la captura de Maduro en enero, pero destacó los avances en Venezuela, incluida la liberación de presos políticos.