El cese el fuego, negociado con ayuda de Estados Unidos, Catar y Egipto, entró en vigor el 19 de enero y puso fin a más de 15 meses de guerra entre Israel y Hamás.
Los autores del informe revelan que 85 informadores murieron "a manos del ejército israelí". 82 de ellos eran palestinos y fallecieron en la Franja de Gaza, y los otros tres, en Líbano.
El presidente también amenazó con detener la ayuda a Jordania y Egipto si se niegan a acoger a los palestinos que propone expulsar de Gaza para que Estados Unidos "tome el control" del territorio.
Dijo que los palestinos podrían ser trasladados de
Gaza a Egipto y Jordania
ante la devastación de la Franja tras 15 meses de guerra. Ambas naciones árabes se opusieron al planteamiento.
El corredor Netzarim era una franja de tierra que dividía el enclave palestino en dos partes norte y sur establecido por Israel y que hasta ahora estaba militarizada por el ejército israelí.
Desde el 19 de enero rige una tregua que ha permitido la liberación de 18 personas secuestradas por Hamás a cambio de la excarcelación de cientos de presos palestinos.
Las discusiones se centrarán en "evitar un retorno a la guerra, la retirada militar" israelí de Gaza y "los criterios" para los canjes entre los últimos rehenes
La falta de una autoridad política clara y de control en el territorio devastado por los bombardeos israelíes hace que su gestión sea difícil, teniendo en cuenta las inmensas necesidades de la población y los problemas de distribución.
Durante el primer día de la tregua, negociada con la ayuda de Catar, Egipto y Estados Unidos, Hamás liberó a tres rehenes israelíes tras 471 días de cautiverio en Gaza.
Pocas horas después de que las tres mujeres cruzaran la frontera, Israel liberó a 90 palestinos de la prisión militar de Ofer, en Cisjordania ocupada, y de un centro de detención en Jerusalén.
Gran parte de la infraestructura sanitaria de Gaza ha sido devastada por los 15 meses de guerra entre Israel y el movimiento islamista palestino Hamás antes de la entrada en vigor del alto el fuego el domingo.
En Jabaliya, en el norte de Gaza, escenario de una intensa operación militar israelí desde octubre, los habitantes descubrieron un desolador paisaje lleno de escombros.