La entidad también abrió un proceso administrativo y mantiene una investigación para determinar posibles incumplimientos de las obligaciones ambientales.
El cierre obliga a residentes, transportistas y productores a realizar recorridos más largos mientras se concreta el inicio de los trabajos para la nueva estructura.
Se exigió a la empresa ejecutar acciones de remediación y saneamiento en el área afectada, así como implementar adecuaciones para reducir los impactos ambientales provocados por el incidente.
Los residentes aseguran que la contaminación ha generado proliferación de mosquitos, malos olores y afectaciones a la salud, especialmente en niños, quienes presentan problemas en la piel.
Según datos de Marea Verde, en 2025 la barrera del río Juan Díaz evitó que “220,000 kilos de residuos llegaran a la bahía de Panamá y al mar”, una cifra que estiman podría replicarse en este nuevo punto de intervención.
El hallazgo se produjo a las 4:11 p.m., tras varias horas de búsqueda encabezadas por un bloque interinstitucional conformado por el Cuerpo de Bomberos, la Cruz Roja Panameña y el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), con el apoyo de agent
El Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) reiteró el llamado a las personas que aún residen en zonas próximas al cauce a evacuar, dado que se trata de áreas vulnerables que representan un riesgo alto ante eventuales desbordamientos.
Las autoridades confirmaron que el consumo de agua en Soná en estos momentos es seguro. Además, plantearon que continuarán realizando evaluaciones para implementar las correcciones necesarias.
Se espera un incremento temporal del caudal del río, por lo que Sinaproc exhortó a la población a no realizar actividades recreativas ni cruzar el río.
La llegada del fenómeno de La Niña se caracteriza por el enfriamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico ecuatorial, lo que tiene importantes implicaciones climáticas a nivel mundial.