Un nuevo episodio protagonizado por un visitante extranjero volvió a generar preocupación entre las autoridades italianas encargadas de proteger el patrimonio histórico y cultural del país.
La apertura iniciada por el papa Francisco fue muy criticada por algunos tradicionalistas. Cuatro cardenales conservadores la acusaron de sembrar la confusión, al considerar el matrimonio católico indisoluble.
Para Carlos III, que ejerce el papel de gobernador supremo de la Iglesia de Inglaterra, será su primer encuentro con el nuevo jefe de la fe católica, quien sucedió en mayo al papa Francisco.