Para algunas personas los obstáculos son retos de la vida, para otros son motivación, todo depende en la forma de mirarlo. Ana Gabriela, con su historia no da otra perspectiva.
En un ambiente mayormente controlado por varones, las mujeres siguen ganando terreno y promoviendo la igualdad de oportunidades, Zenia Vásquez es Gente que Inspira.
La época navideña es el tiempo de mayor nostalgia para aquellos que un día decidieron hacer patria en tierra extraña, la mayoría de veces, en condiciones adversas. El proceso de migración es tan antiguo como la sociedad humana y siempre persistirá. Por lo tanto, es de sumo interés para los gobiernos contar con herramientas eficaces y humanas para acompañar a los migrantes y sus familias.
Panamá Viejo no es solo nuestra historia colonial. Es el retrato de un asentamiento de casi 80 años, del drama de las migraciones campesinas. También es el retrato de la pobreza, de la vida en el mangle y de las reivindicaciones urbanas de izquierda. Es la historia de un patrimonio todavía muy vivo.
En una sociedad que desdibuja a toda marcha los signos que la identifican, como su música, sus monumentos y el resto de sus expresiones artísticas ¿Cómo se reconocerán sus futuros ciudadanos? ¿Qué querrá decir en algún momento ser de Panamá?
Más de 300 mil Panameñistas están convocados este domingo a elegir en primarias a sus candidatos para 2019, entre ellos a la presidencia. ¿cómo llega el colectivo a estas elecciones internas? ¿cómo influye el desgaste de la administración Varela en las posibilidades de su partido para la próxima contienda?
El Frente Amplio por la Democracia (FAD) será el tercer partido en ir a primarias presidenciales rumbo a 2019. Pero esta jornada no solo definirá quién será su abanderado, sino también sus posibilidades de afianzar la izquierda en el imaginario político panameño y de promoverse como una alternativa electoral real.
Más de cien millones de dólares fueron invertidos en renovar Curundú. Seis años después, los índices de violencia han caído pero los nuevos edificios no han logrado paliar la desigualdad y la pobreza que siguen muy latentes en este barrio capitalino, la gente se pregunta ahora: ¿El proyecto cumplió su meta?
Los pensionados viven un calvario cada vez que les toca cobrar la pensión, mes a mes se repite la historia, el dinero no alcanza y las esperanzas de un aumento son cada vez más lejanas. El sueño de vivir los últimos años de su vida de forma decorosa resulta ser un espejismo.
Ante la falta de espacios propios, el estado destina millones de dólares en alquiler de oficinas óptimas para entidades públicas. Sin embargo, la realidad es que muchos sitios en los que opera el gobierno están en condiciones precarias. El exceso de funcionarios, el poco mantenimiento y espacio hacen de estas oficinas verdaderas trampas de inseguridad.
Durante años, ha sido un reto como país que los niños con discapacidad cuenten con centros especializados. Pero este desafío es aún mayor, cuando los niños están en situaciones de abandono o bajo protección del Estado.
Cada año nacen en Panamá más de 75 mil niños. Sin embargo, no todos tienen la oportunidad de crecer en un hogar, porque son abandonados y corren el peligro de convertirse en víctimas de la pobreza, abusos y maltratos.
Más de 300 mil adherentes de Cambio Democrático van a las urnas este domingo, a elegir a su candidato presidencial. Pero más allá de esto, el partido se juega cuestiones más cruciales.
Cientos de miles de padres se enfrentan a la incógnita de dónde dejar a sus hijos cuando les toca trabajar. ante la falta de guarderías y centros de atención públicos y los excesivos costos de los privados.
La celebración, este domingo, del Día del Niño, es momento propicio para fijar la mirada en lo que, como sociedad, hemos hecho para mejorar la condición de tantos que hoy luchan por salir adelante en condiciones especialmente difíciles.
Los Órganos Legislativo y Ejecutivo están enfrentados hace meses. Primero por el nombramiento de magistrados y luego, al parecer, por millonarias planillas. Se trata de un choque que compromete el funcionamiento del propio Estado y la calidad de vida de todos quienes vivimos en Panamá.
Mientras la economía del país crece y se proyecta como la mejor de la región, centenares de miles de panameños no ven llegar mejores días. La calidad de la educación, del trabajo y de los servicios públicos, que afectan a los más pobres, no reflejan esa prosperidad.