Los Juegos Olímpicos de París 2024 siguieron la tradición inaugurada en Seúl 1988, de
repartir preservativos
para
prevenir las enfermedades
de transmisión sexual en la máxima cita orbital deportiva.
Los trabajos postulados deben estar relacionados en las áreas de salud, cambio global ambiental, desarrollo sostenible, transformación digital y ciencias sociales.
Las redes sociales han servido para viralizar el concepto, que además de tener algunos adeptos manifiesta también un alto flujo de personas que están en contra de este modelo de esposa tradicional.