El presidente israelí, Isaac Herzog, declaró que el país actúa "de acuerdo con el derecho internacional" y acusó a Hamás de intentar "sabotear" la distribución de ayuda con el objetivo de obstaculizar la ofensiva israelí.
Este martes, la Defensa Civil anunció que los ataques israelíes mataron a 15 personas, 13 de ellas en el campamento de Al Shati, en el norte de Gaza, que alberga a miles de desplazados.
Este despliegue se produce tras el anuncio de Estados Unidos de un acuerdo entre Siria e Israel, país vecino que hasta ahora se había opuesto al despliegue de fuerzas gubernamentales en la provincia.
La Defensa Civil de Gaza también reportó la muerte de 20 personas, pero afirmó que fallecieron por "tiros de la ocupación israelí" después de una estampida de gente que esperaba a que le dieran comida en la zona de Al Tina.
El asediado territorio palestino se enfrenta a una grave escasez de combustible desde el inicio de la guerra, desencadenada tras el ataque del movimiento islamista palestino Hamás en el sur de Israel el 7 de octubre de 2023.
Los últimos esfuerzos por negociar una nueva tregua han fracasado. El principal punto de discordia es el rechazo de Israel a la exigencia de Hamás de un alto el fuego duradero.
Para fabricar una bomba, el enriquecimiento necesario es del 90%, según el OIEA. Israel, que nunca aclaró si tiene armas atómicas, posee 90 ojivas nucleares, según el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (Sipri).