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Tokio, Japón/Los rescatistas luchaban el miércoles entre los enmarañados escombros de un centro comercial japonés en busca de posibles sobrevivientes atrapados, tras un potente terremoto en Japón que mató a al menos 13 personas.
Una explosión masiva sacudió el centro comercial unos 50 minutos después del terremoto de magnitud 7,1 del martes en la prefectura suroccidental de Kumamoto, donde dos terremotos gemelos en 2016 dejaron casi 300 muertos.
El temblor en la isla de Kyushu causó daños generalizados, arrasó viviendas, provocó incendios y dejó a decenas de personas sin electricidad ni agua.
Akio Yoshika, presidente de la empresa operadora del centro comercial Aeon, dijo que tres personas murieron en el sitio en la localidad de Kashima. Agregó que hay tres desaparecidos y una persona con paro cardiorrespiratorio.
"La causa (de la explosión) está siendo investigada, pero posiblemente fue provocada por gas", comentó a periodistas Keiji Ohno, ejecutivo de Aeon.
También se confirmaron cinco muertos y cuatro desaparecidos en la fábrica de Nippon Paper Industries en Yatsushiro, donde se desplomó una chimenea.
Otras nueve personas siguen desaparecidas en el sitio, precisaron las autoridades.
Alrededor de 130 policías, 450 bomberos y 170 soldados participan en las tareas de rescate en el Aeon Mall, según el portavoz gubernamental Minoru Kihara.
Señaló que más de 9.000 personas se refugiaron durante la noche en 506 centros de evacuación.
El gobierno reportó también siete personas gravemente heridas y 29 con lesiones leves en la región afectada.
El temblor, ocurrido el martes a las 16H27 (07H27 GMT) en la isla de Kyushu, alcanzó el nivel máximo (7) en la escala de intensidad sísmica Shindo, una referencia en Japón que mide la fuerza con la que se sienten los terremotos, precisó la agencia meteorológica nipona (JMA).
Imágenes de las televisiones mostraron varios incendios, puentes de carretera parcialmente destruidos, edificios destrozados y vagones de trenes de mercancías volcados.
"Fue el terremoto más violento que he sentido. Las paredes y ventanas quedaron dañadas. La puerta principal, declarada patrimonio cultural nacional, se derrumbó", lamentó Kanzo Matsumoto, de 73 años, gerente de un hotel de aguas termales en Yatsushiro.
"El suministro de agua está cortado y ya no aceptamos huéspedes. Temo que tenga un gran impacto en nuestro turismo", lamentó Matsumoto.
Según la televisión NHK, dos hospitales indicaron que habían atendido al menos a 50 pacientes heridos cada uno.
"Está llegando gente con quemaduras y fracturas por haber quedado atrapada bajo escombros a causa del terremoto, y las ambulancias no dejan de traer heridos", declaró un empleado de un hospital, según la NHK.
El ejército japonés movilizó a 3.600 personas para las labores de rescate y envió 20 aviones para evaluar los daños.
En imágenes verificadas por la AFP, se puede ver cómo camiones de carga pesada, postes de luz y semáforos sufrieron fuertes oscilaciones durante unos veinte segundos. Se suspendió la circulación de los trenes de alta velocidad en la región.
No se detectó ninguna anomalía inmediata en las centrales nucleares de la región, aseguró la Autoridad Reguladora Nuclear de Japón.
No obstante, este miércoles unos 36.880 hogares e instalaciones seguían sin electricidad en la prefectura de Kumamoto, según la empresa Kyushu Electric Power.
Kumamoto había sido golpeada en 2016 por dos terremotos devastadores: uno de magnitud 6,5, seguido dos días más tarde por otro de magnitud 7,3. Causaron 273 muertos y más de 2.800 heridos.
Japón es uno de los países más expuestos a los terremotos en el mundo por estar situado en la unión de cuatro grandes placas tectónicas a lo largo del borde occidental del "anillo de fuego" del Pacífico.
El país sigue marcado por el recuerdo del gigantesco terremoto submarino de magnitud 9,0 ocurrido en 2011, que desencadenó un tsunami devastador con alrededor de 18.500 muertos o desaparecidos y una catástrofe en la central nuclear de Fukushima.