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Los equipos de emergencia encontraron dos cuerpos entre los escombros de un centro comercial que se derrumbó en Japón tras un sismo de magnitud 7,1, lo que elevó el balance a tres muertos y más de 100 heridos, informó este miércoles la televisión pública NHK.
La policía indicó previamente que no ha logrado establecer contacto con una treintena de trabajadores que se encontraban en el centro comercial al momento del colapso.
Según autoridades locales citadas por NHK, otras tres personas permanecían en estado de paro cardiopulmonar: una en el centro comercial y dos en una fábrica de la ciudad de Yatsushiro, donde también se derrumbó una chimenea.
La cadena privada TBS reportó que un "número considerable" de personas habría perdido la vida debido al colapso de la segunda planta del centro comercial, ubicado en Kashima, en la prefectura de Kumamoto.
Por su parte, la agencia Kyodo News informó que una persona falleció tras el derrumbe de una vivienda y que otras cuatro fueron trasladadas al hospital, todas conscientes.
El terremoto ocurrió a las 16:27 hora local (07:27 GMT) en la isla de Kyushu y alcanzó el nivel máximo (7) en la escala de intensidad sísmica Shindo, utilizada en Japón para medir la fuerza con la que se perciben los terremotos, según la Agencia Meteorológica de Japón (JMA).
Tras el movimiento principal se registró una serie de réplicas, entre ellas una de magnitud 6,1, ocurrida a las 17:08 hora local (08:08 GMT). Las autoridades emitieron una alerta de tsunami que fue levantada poco después.
Las imágenes difundidas por medios locales mostraban puentes parcialmente destruidos, edificios colapsados y vagones de trenes de carga volcados.
"La sacudida fue bastante fuerte y duró mucho tiempo. Estaba aterrorizada", declaró a AFP Chiharu Hara, una reclutadora de 35 años que se encontraba de viaje de trabajo en la prefectura de Kumamoto.
Hara relató que, aunque en el edificio donde se encontraba no cayeron elementos del techo, la estructura se balanceó violentamente, provocando pánico entre las personas presentes.
Otro testigo, entrevistado por NHK, aseguró que los temblores fueron tan intensos que no podía mantenerse en pie.
La cadena pública también informó que dos hospitales atendieron al menos a 50 pacientes heridos cada uno.
"Está llegando gente con quemaduras y fracturas por haber quedado atrapada bajo los escombros, y las ambulancias no dejan de traer heridos", declaró un trabajador de uno de los hospitales.
La primera ministra, Sanae Takaichi, informó en la red social X que hasta el momento se habían confirmado víctimas mortales, derrumbes de edificios, daños en carreteras, incendios y cortes de agua y electricidad.
Asimismo, aseguró que los equipos de rescate trabajarán "sin descanso" durante la noche para dar prioridad al rescate y la evacuación de las personas afectadas.
De acuerdo con la empresa Kyushu Electric Power, unos 45.000 hogares e instalaciones permanecen sin suministro eléctrico en la prefectura de Kumamoto. La compañía precisó que los tres reactores nucleares de la región operan con normalidad.
La prefectura de Kumamoto ya había sido golpeada en 2016 por dos terremotos devastadores, de magnitud 6,5 y 7,3, que dejaron 273 muertos y más de 2.800 heridos.
Japón se encuentra en la convergencia de cuatro grandes placas tectónicas, dentro del denominado Anillo de Fuego del Pacífico, una de las zonas con mayor actividad sísmica del planeta.
El archipiélago registra cientos de terremotos cada año y concentra alrededor del 18 % de los sismos del mundo. Aunque la mayoría son de baja intensidad, sus efectos dependen de la magnitud, la profundidad y la cercanía a zonas pobladas.
El país aún recuerda el terremoto y tsunami de magnitud 9,0 ocurrido en 2011, que dejó alrededor de 18.500 muertos o desaparecidos y provocó el accidente nuclear de Fukushima.
Más recientemente, el 20 de abril, un sismo de magnitud 7,7 sacudió el norte del país y dejó al menos 10 heridos, además de sentirse con fuerza en Tokio. Tras ese evento, las autoridades emitieron un aviso especial por riesgo elevado de un terremoto de magnitud 8,0 o superior, el cual fue levantado una semana después.