Panamá defiende ante la OEA el derecho de los nicaragüenses a elegir a sus gobernantes

La embajadora Ana Irene Delgado sostuvo ante la OEA que Panamá no busca intervenir en Nicaragua, sino defender la democracia, el pluralismo político y la posibilidad de alternancia.

Ana Irene Delgado, Embajadora y Representante Permanente de Panamá ante la OEA / AFP

Panamá defendió ante la Organización de Estados Americanos (OEA) el derecho de los nicaragüenses a elegir libremente a sus gobernantes y a reemplazarlos mediante mecanismos democráticos, durante una intervención de la embajadora Ana Irene Delgado.

En representación de Panamá, Delgado sostuvo que la democracia no se limita a una elección, sino que también implica Estado de Derecho, derechos fundamentales, independencia de las instituciones, libertad ciudadana, pluralismo político y separación de poderes.

La democracia no consiste solamente en responder a la pregunta: ¿quién gobierna? La República plantea una segunda pregunta igualmente importante: ¿hasta dónde puede gobernar quien ganó?”, expresó la embajadora.

Delgado señaló que la preocupación de Panamá respecto a Nicaragua parte de la defensa del derecho de su población a decidir su futuro político.

“No corresponde a Panamá determinar quién debe gobernar en Nicaragua”, afirmó. Sin embargo, agregó que sí corresponde defender que los nicaragüenses tengan la posibilidad de elegir y reemplazar democráticamente a sus gobernantes.

La embajadora también hizo referencia a las preocupaciones expresadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre declaraciones relacionadas con la posibilidad de que Nicaragua no vuelva a celebrar elecciones y sobre iniciativas constitucionales que, según ese organismo, restringirían la competencia política y las condiciones para la alternancia democrática.

Delgado remarcó que Panamá no propone una intervención militar ni imponer un gobierno en Nicaragua.

“Entre el silencio y los fusiles existe un inmenso territorio de acción diplomática”, manifestó.

La diplomática insistió en que la posición panameña no está dirigida contra una determinada ideología o partido político.

“No es una posición contra la izquierda, no es una posición contra la derecha, no es una posición a favor de un partido. Es una posición a favor de un principio: “Los pueblos tienen derecho a escoger a sus gobernantes”, sostuvo.

Como parte de su intervención, Delgado afirmó que la soberanía nacional de Nicaragua debe ser respetada, pero planteó una distinción entre la soberanía del Estado frente a otros países y la soberanía política de sus ciudadanos frente a su propio gobierno.

“Panamá no quiere gobernar Nicaragua, quiere que Nicaragua pueda gobernarse democráticamente”, dijo.

Finalmente, la embajadora resumió la posición panameña señalando que el voto entrega un mandato, pero no la propiedad del Estado, y que ningún gobernante, partido o familia puede ser dueño del pueblo.

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