Nevis va a la escuela y busca darle una lección a su hijo pues aunque lo apoye en su deseo de hacer música, intenta explicarle que su educación es primero.
Nevis desesperada le cuenta a Miguel, el acoso que está sufriendo por parte de Carmelo Cuello, y la amenaza que este le hizo. Miguel decide actuar y hacerle probar a Carmelo un poco de su propia medicina.
La curiosidad de niño llevó a Kaleth a vivir un momento mágico, cuando en el mismo estudio en el que su papá se encuentra grabando su disco, él termina grabando su voz.
En un partido de fútbol con más drama que final de Mundial, los Morales y los Beltrán apuestan la paz entre sus familias, mientras que Carmelo busca hacer de las suyas.