Los lanzamientos de ayuda humanitaria sobre Gaza también se reanudaron el domingo ante la esperanzada mirada de muchos palestinos que oteaban el cielo en busca de paracaídas.
Israel niega desde hace meses cualquier bloqueo de la ayuda y afirma no ser responsable de la escasez, acusando a Hamás de saquear los cargamentos y a las organizaciones humanitarias de no distribuirlos.
Previamente, la cancillería de Israel informó que la marina israelí detuvo a la embarcación para evitar que ingresara a las aguas costeras del territorio palestino.
La ONU y varias ONG ahora alertan sobre un aumento de la desnutrición infantil y un riesgo de hambruna generalizada entre ls más de dos millones de habitantes del territorio.
Este martes, la Defensa Civil anunció que los ataques israelíes mataron a 15 personas, 13 de ellas en el campamento de Al Shati, en el norte de Gaza, que alberga a miles de desplazados.
La Defensa Civil de Gaza también reportó la muerte de 20 personas, pero afirmó que fallecieron por "tiros de la ocupación israelí" después de una estampida de gente que esperaba a que le dieran comida en la zona de Al Tina.
El organismo multilateral lo considera contrario a los principios humanitarios y criticó el reparto caótico en uno de sus centros, donde dejó 47 heridos el martes.
Más de 15 horas de vuelo y siete medios aéreos han sido empleados para trasladar pasajeros y ayuda, incluyendo medicamentos y personas con citas médicas, según el subcomisionado Oriel Reyes.
Desde el 2 de marzo bloquea la entrada de toda ayuda humanitaria, una medida que, según las autoridades israelíes, busca presionar a Hamás para que libere a los rehenes capturados el 7 de octubre de 2023 y que aún mantiene cautivos.