Traer un hijo al mundo, es una de las bendiciones más grandes; pero al mismo tiempo representa una gran responsabilidad, ante el aumento del costo de la vida.
La separación de la madre en la infancia provoca alteraciones en la microbiota (microorganismos) intestinal del bebé que pueden causar el desarrollo de trastornos del comportamiento que persisten hasta la edad adulta, según un estudio realizado en roedores que publica la revista Nature Communications.