La actriz descansa ahora en el cementerio marino de
Saint-Tropez
, la glamurosa localidad del sur de Francia a cuya proyección internacional ella misma contribuyó, no lejos de la villa donde vivió y murió.
En los últimos años, la intérprete que encarnó la liberación de las tradiciones en la Francia de los años 1950 causó controversia con sus declaraciones sobre política, migración o el mundo de la caza. Algunas le valieron condenas por difamación.
Bardot dijo en alguna ocasión que quería ser enterrada en su jardín con una sencilla cruz de madera sobre su tumba, igual que sus animales, y que quería evitar "una multitud de idiotas" en su funeral.
Nada predestinaba a la
joven Brigitte a esa fama: nacida en el seno de una familia burguesa en 1934, era una apasionada de la danza y probó suerte en el modelaje
.
Alejada de la gran pantalla desde hace más de medio siglo, la estrella de cine de los años 1960 se convirtió desde entonces en una conocida defensora de los derechos de los animales.