Las dos mayores economías mundiales se han enfrascado en una guerra arancelaria "ojo por ojo" desde que el presidente estadounidense anunció este mes tarifas globales más duras, que en el caso de los bienes chinos llegaron a 145%.
A instancias de Irán, su jefe de la diplomacia, Abás Araqchi, no se reunió directamente con el emisario estadounidense para Oriente Medio, Steve Witkoff.
En palabras del secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, la influencia de China no puede controlar "nuestro propio patio trasero, especialmente una vía fluvial crítica, un terreno clave como el canal de Panamá".
Los semiconductores estarán libres también del impuesto aduanero del 10% que la primera potencia económica aplica a la mayoría de bienes independientemente del país de procedencia.
Según la CNN, alrededor del 75% de la financiación de la rama de investigación podría reducirse en el presupuesto de 2026, recortes drásticos que podrían aplicarse desde este año.
En noviembre, ambos países firmaron un acuerdo destinado a prevenir la escasez de agua en los áridos estados del sur de Estados Unidos mediante un suministro más fiable de agua fluvial por parte de México.