El director de la Policía Nacional enfatizó que se envía "un mensaje muy fuerte para estas estructuras a fin de que entiendan que esta región se va a mantener de una manera limpia".
La operación se fundamenta en la Convención de Viena de 1988 sobre el combate de estupefacientes y permitió la incineración de al menos 49.1 toneladas de drogas con el apoyo de Estados Unidos.
Los paquetes rectangulares de presunta sustancia ilícita, fueron decomisados tras ser detectados ocultos en la estructura de un bus que cubría la ruta Agua Fría - Panamá.
Por otra parte, el juez de Garantías ordenó detención provisional para cinco hombres y la aplicación de la medida de reporte periódico para dos mujeres.
Los allanamientos se realizaron en las provincias de Panamá, Darién, Los Santos, Colón y Chiriquí, donde esta estructura criminal realizaba sus actividades.
La pulsera se creó con la finalidad de
minimizar el riesgo de ataques sexuales
y robos ocasionados por
la sumisión que provocan las drogas.
El elemento detector fue desarrollado por la empresa
Grupo Aglaya Creativos
de la ciudad de Pamplona.