La decisión fue anunciada mediante conferencia de prensa, donde se confirmó el trágico saldo de once personas fallecidas y cerca de mil familias afectadas de forma directa por las condiciones climatológicas adversas.
El anuncio del nuevo desplazamiento de los reyes se produce el mismo día en que Felipe VI tiene previsto encontrarse con los militares que están desplegados en Valencia para colaborar en las labores de limpieza y reconstrucción de la zona.
Las evaluaciones continúan en los sectores más afectados del distrito de Barú y Dibala de Alange, donde se reporta la mayor cantidad de personas afectadas.
En las zonas afectadas, miles de soldados, policías, guardias civiles y servicios de emergencia siguen reparando las infraestructuras destruidas por el lodo, repartiendo ayuda y buscando todavía decenas de personas desaparecidas.
El
Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) indicó que
personal de respuesta de la entidad se encontraba realizando una evacuación de 18 personas en el sector de Jaramillo.
Durante las últimas horas se registraron varios deslizamientos de tierra en sectores de Jaramillo Centro, La Virgencita en la entrada de Boquete y otros en áreas de Renacimiento, según dijeron las autoridades.