El bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Teherán, una vía crucial para el comercio, agrava la escalada de precios del petróleo y el gas, disparados desde que comenzó el conflicto.
Israel es considerado el único país dotado de armas nucleares en Oriente Medio pero mantiene una política de "ambigüedad estratégica", por la que no lo confirma ni lo desmiente.
El viernes, Teherán llevó a cabo un ataque "fallido" contra la base británica y estadounidense de Diego García, situada a 4.000 kilómetros de su territorio, según una fuente oficial británica.
El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu aseguró el jueves que Irán está "siendo diezmado" y el ejército israelí lo describió como un "castillo de naipes que se desmorona".
El bloqueo de facto iraní del
estrecho de Ormuz, por donde circula habitualmente el 20% del petróleo y el gas mundiales, y los numerosos ataques contra las infraestructuras energéticas en Oriente Medio han disparado los precios del crudo.
Los medios estadounidenses ya habían anunciado la semana pasada otro despliegue en Oriente Medio de tres buques y 2.500 Marines, provenientes de Japón.
Antes de los primeros ataques de Israel y Estados Unidos en Irán, los inversores anticipaban un recorte de las tasas de interés estadounidenses en junio o julio.
"Este ataque tiene importantes repercusiones para el suministro energético mundial", declaró en una rueda de prensa tras los graves daños sufridos en la instalación de Ras Laffan.
Arabia Saudita aseguró por su lado que "se reserva el derecho" de responder militarmente a Irán, que ataca regularmente su territorio con drones y misiles.
En la expedición figuran cuatro jugadoras —entre ellas la capitana Zahra Ghanbari— y un miembro del cuerpo técnico después de haber retirado su demanda de asilo en Australia y decidido regresar a Irán.