A instancias de Irán, su jefe de la diplomacia, Abás Araqchi, no se reunió directamente con el emisario estadounidense para Oriente Medio, Steve Witkoff.
Estados Unidos anunció en 2018 su retirada del acuerdo internacional, de forma unilateral, durante el primer gobierno de Trump y volvió a imponer duras sanciones contra Irán.
En un hospital de Irán, donde los pasillos están cargados de incertidumbre y lucha, la esperanza se hace presente todos los días a través de un gesto extraordinario.
Trump envió días atrás una carta al líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, en la que amenazaba con una acción militar si se negaba a sentarse a negociar un nuevo pacto nuclear.
El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, instó el viernes al gobierno a rechazar una negociación con Estados Unidos, un gobierno que calificó como "imprudente".
Irán se vio obligado a diseñar sus propias armas cuando Washington y Teherán rompieron relaciones diplomáticas tras la Revolución Islámica de 1979 y Estados Unidos impuso sanciones.
Los intentos de recuperar ese pacto han fracasado y los representantes europeos han expresado repetidamente su frustración por los incumplimientos iraníes.
El defensa del Esteghlal enfrenta investigación tras un gesto hacia una aficionada, en un contexto marcado por estrictas leyes islámicas y antecedentes similares en el fútbol iraní.
Irán defiende su derecho a desarrollar energía nuclear con fines civiles, como la generación de electricidad, pero niega querer construir una bomba atómica.
Alemania, Francia y Reino Unido (E3), en asociación con Estados Unidos, presentaron un texto que condena la supuesta falta de cooperación de Irán en materia nuclear.
El ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, advirtió que la República Islámica "responderá en consecuencia y de manera apropiada" a la moción.