La comunidad ultraortodoxa conocida como los "haredim" era una pequeña fracción del total de la población de Israel, pero ha crecido demográficamente y ahora representa el 14% de los judíos israelíes.
La presión para poner fin a la guerra se ha intensificado debido al bloqueo del estrecho de Ormuz, una ruta vital para el transporte de petróleo y gas.
La participación del mandatario no solo llamó la atención por su carácter artístico, sino por el trasfondo político y simbólico que rodea su visita oficial.
Durante la gestión de Milei, Argentina declaró organizaciones terroristas a la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán y a la Fuerza Quds, uno de sus brazos operativos, en línea con los intereses de Estados Unidos.
La población ha hecho caso omiso de las advertencias del ejército israelí, que pidió no regresar a la zona al sur del río Litani y mantiene la ocupación en la franja fronteriza.
El presidente de los Estados Unidos asegura que Irán aceptó entregar sus reservas de uranio enriquecido: "
Hay muchas posibilidades de que lleguemos a un acuerdo".
Washington ha impuesto un bloqueo del estrecho después de que Irán cerrara la vía en respuesta a los ataques de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero.
"En las negociaciones con el Líbano hay dos objetivos fundamentales: en primer lugar, el desmantelamiento de Hezbolá; en segundo lugar, una paz sostenible (...) lograda mediante la fuerza", declaró el primer ministro después de que ambos países sostu
El líder socialista español también se ha opuesto a la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, lo que ha provocado una dura reacción israelí.
Entre otros ámbitos, el acuerdo regula la cooperación entre ambos países en la industria de defensa, la formación de militares, la investigación y las tecnologías de la información.
El ministro de Relaciones Exteriores israelí, Israel Katz, calificó el sábado a Turquía de "tigre de papel que no reaccionó a los disparos de misiles lanzados por Irán en el territorio turco".
Delegaciones de Estados Unidos e Irán celebraron el sábado una maratónica jornada de negociaciones de 21 horas en busca de poner fin a la guerra desatada el 28 de febrero por los ataques israelí-estadounidenses contra la República Islámica.