Kast formuló esta crítica tras asegurar que la Asamblea no podía mantenerse indiferente ante las guerras que desangran a los combatientes y empobrecen al resto del mundo.
La primera gran decisión de Kast fue ajustar un fondo para amortiguar la volatilidad de los combustibles, que disparó sus precios hasta en un 60% y aumentó el costo de vida.
El gobierno también discute en el Congreso una megarreforma económica para impulsar el crecimiento con una rebaja gradual del impuesto a la renta de las empresas.
Según Kast, la meta es que al término de su mandato en 2030 el desempleo caiga al 6,5% y la economía crezca alrededor del 4% anual (desde el 2,5% del año pasado).
Kast se pronunció el 11 de marzo con la promesa de poner en marcha un gobierno de emergencia, centrado en combatir la delincuencia, la migración irregular e impulsar el crecimiento económico.
La legislación vigente establece esta exigencia sólo para ministros y viceministros. Para senadores y diputados no es obligatorio y se hace aleatoriamente.
De la reunión participaron el canciller argentino, Pablo Quino, y su par de Chile, Francisco Pérez Mackenna, además de otros miembros de ambos gabinetes.
Kast prometió promover la expulsión de los casi 337, 000 migrantes irregulares, en su mayoría venezolanos, que viven actualmente en Chile, de acuerdo a cifras oficiales.
Los ingresos irregulares, sin embargo, han registrado una "disminución sostenida" a partir del pico registrado en el año 2021, de acuerdo al Servicio Nacional de Migraciones.
La percepción de inseguridad supera por mucho la evidencia de que Chile sea un país tomado por el crimen, pese al repunte de delitos en los últimos años.
La relación bilateral trasciende el ámbito comercial, abriendo puertas a inversiones mutuas en infraestructura, logística y tecnología, aprovechando la posición estratégica de Panamá con el Canal y los puertos chilenos para potenciar el comercio en e