Fuentes policiales confirmaron que el fallecido tenía antecedentes penales. La víctima identificada con el apellido Cherigo fue interceptado por desconocidos, quienes abrieron fuego contra él en plena vía pública.
El procedimiento volvió a métodos manuales: si una persona deja una huella en un objeto, los peritos levantan las huellas del mismo, las transfieren a cartones y las comparan con las de los sospechosos utilizando lupas “como en el siglo XIX”.