La frontera entre Guatemala y México ha sido golpeada en las últimas décadas por la violencia del crimen organizado, en particular por bandas de narcotraficantes.
Entre las personas entregadas se encuentra Rafael Caro Quintero, "El Narco de Narcos", quien fundó el cártel de Guadalajara, ya extinto, y pasó varias décadas en prisión por el asesinato del exagente antidrogas Enrique "Kiki" Camarena en 1985.
Fundador del cártel de Guadalajara, que hizo negocios con el extinto capo colombiano del cártel de Medellín, Pablo Escobar, tenía una debilidad por las joyas y la ropa fina.
Estas extradiciones ocurren el mismo día en que autoridades mexicanas tienen previsto reunirse en Washington con el secretario de Estado, Marco Rubio, y otros funcionarios estadounidenses para dialogar sobre comercio y el combate del narcotráfico.
Esta semana transmitió mensajes contradictorios: primero dijo que las tarifas aduaneras siguen adelante "según lo programado" y el miércoles aseguró que se aplicarían el 2 de abril.
La noche del miércoles, las secretarías de Seguridad y Defensa informaron de otro duro golpe a "Los Chapitos": la captura de Jose Ángel "N", un operador logístico y financiero que es requerido por una corte de Chicago, Estados Unidos.
En un país como
México que perdió la mitad de su territorio a manos de Estados Unidos en el siglo XIX, los amagos militares de su vecino siempre generan resquemores.
La medida amplía las facultades de Washington para sancionar económicamente a líderes y cómplices de los cárteles, aduciendo que amenazan la seguridad estadounidense.
La autoridad atribuyó la desaparición de los agentes a la 'infiltración' del crimen organizado en la Policía Municipal local, razón por la que su gobierno, en coordinación con el Ejército, tomará el control de la institución.
La semana pasada el gobierno de México dijo que una aeronave militar de Estados Unidos pudo haber realizado labores de espionaje durante vuelos recientes cerca de su territorio.