En el caluroso sur de México, una pequeña bodega almacena miles de osamentas no identificadas. Sin ventanas ni climatización, en su oscuridad palpita la crisis de un sistema forense saturado por la criminalidad.
Hay quienes vivieron tan de cerca la tragedia vivida con la Invasión del 20 de diciembre de 1989, que por mucho que quieran olvidar, sus memorias quedaron marcadas de por vida. Ese es el caso del encargado de la morgue del Hospital Santo Tomás al momento de la Invasión. Saturnino Solís dice que llegaba a su casa cuando se enteró que había una invasión. De inmediato se regresó a la morgue del Hospital Santo Tomás y vio una escena para no olvidar.
Hay quienes vivieron tan de cerca la tragedia vivida con la Invasión del 20 de diciembre de 1989, que por mucho que quieran olvidar. Sus memorias quedaron marcadas de por vida. Ese es el caso del encargado de la morgue del Hospital Santo Tomás al momento de la Invasión.
Los residentes cercanos a la morque provincial de Colón, ya no aguantan más los malos olores que esta emite, debido al hacinamiento que registra. Piden al Minsa tomar cartas en el asunto.
El hacinamiento de la Morgue Judicial de La Chorrera es una realidad de larga data. Hoy el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses reconoció esta y otras falencias de la décima provincia que podrían afectar procesos del Sistema Penal Acusatorio.
El propietario y el abogado de la funeraria involucrada en un conflicto, tras entregar un cadáver de manera errónea, explicaron su versión de los hechos, este lunes 21 de mayo en Noticias AM.
Las neveras de la Morgue Judicial de la provincia de Colón han albergado por más de dos años los restos de seis personas, que no han sido reclamados por ningún familiar.
El corregimiento de Santa Fe en la provincia de Darién, clama por una morgue. Desde 1985 se intentó construir un depósito de cadáveres para la comunidad, pero 31 años después la espera no cesa.
Las autoridades iniciarán las investigaciones luego de que una familia sepultara por error, el cadáver de un desconocido, pensando que se trataba de su familiar, en la provincia de Bocas del Toro.
Más de 43 cadáveres sin retirar o reconocidos por sus familiares, osamentas engavetadas que ocupan espacio, malas condiciones y la falta de presupuesto han llevado a la Morgue Judicial al borde del colapso.