La catastrófica confluencia de dos ciclones tropicales y de la temporada monzónica causó la muerte de unas 1.800 personas en Indonesia, Sri Lanka, Malasia, Tailandia y Vietnam.
Se trata del
incendio de un edificio con más víctimas mortales desde 1980 e
n todo el mundo, excluyendo los ocurridos en discotecas, cárceles o centros comerciales, según datos de la
Universidad de Lovaina (Bélgica).
En el sudeste asiático, Indonesia, el país más afectado, lamenta la muerte de al menos 442 personas, mientras que otras 402 siguen desaparecidas, según un balance de la agencia de gestión de catástrofes.
El viernes por la mañana, los rescatistas sacaron de entre los escombros carbonizados cadáveres en bolsas negras. Un periodista de la AFP contó cuatro en un periodo de 15 minutos.
Vietnam, propenso a lluvias intensas entre junio y septiembre, enfrenta cada vez más fenómenos extremos, agravados por el cambio climático provocado por el hombre, advierten los científicos.
Los científicos advierten de que las tormentas son cada vez más poderosas a medida que el planeta se calienta debido a los efectos del cambio climático provocado por el ser humano.
Los medios locales informaron que el tirador era un hombre blanco que se encontraba en la azotea de un edificio y que se suicidó cuando llegaron los agentes del orden.
El año pasado, 124 personas fallecieron en situaciones similares y hasta julio de 2025 esa cifra era de 65, según datos de la Agencia Nacional de Minería.
De acuerdo con las investigaciones de la fiscalía local, es probable que el accidente se haya producido porque el vehículo pesado viajaba con exceso de velocidad.
Muchas de las víctimas eran familias recientemente reubicadas desde el campamento de desplazados de la Escuela Secundaria del Gobierno en Bama, localidad cercana a Camerún, que las autoridades cerraron a principios de este año.
Los naufragios ocurrieron durante la noche, aunque los cuerpos aparecieron al inicio de la mañana en las aguas de estas dos playas, indicó esta fuente cercana a la investigación.