De acuerdo con la ONG, Tercero, comunicadora en plataformas virtuales y grupos feministas, estaba sometida "al arresto domiciliario y la obligación de presentarse diariamente en una comisaría de policía" y a "explicar" que ocurrió con ella.
Las autoridades de protección civil de los tres países centroamericanos no reportaron víctimas ni daños en infraestructuras, aunque provocó temor entre pobladores.
En abril de 2018 Nicaragua giró radicalmente cuando estallaron fuertes protestas contra Ortega que se prolongaron por tres meses y dejaron más de 300 muertos, cientos de detenidos y miles de exiliados, según la ONU.
En el caso de El Salvador, donde el presidente Nayib Bukele lleva adelante una polémica "guerra" contra las pandillas criminales, Türk señaló que la "única manera sostenible de manejar esta violencia es respetando los derechos humanos".
La vicepresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, anunció este miércoles la liberación de 1.500 presos, sin incluir entre ellos a los 128 opositores que, según la CIDH, están encarcelados "arbitrariamente" en el país centroamericano.