La organización aclara que no puede declarar oficialmente que hay una hambruna, debido a la falta de datos completos sobre todo el territorio palestino.
Naciones Unidas no ha dejado de alertar sobre la catástrofe humanitaria y el riesgo de hambruna a los que están expuestos los cerca de 2,4 millones de habitantes de Gaza.
"No Other Land" aborda el desplazamiento forzado de los palestinos a manos de las fuerzas y colonos israelíes en Masafer Yatta, un área que Israel declaró zona militar en los años 1980.
La comunidad internacional sigue observando con preocupación el deterioro de la situación, sin que haya señales de una respuesta contundente para frenar la escalada de violencia en los territorios ocupados.
En total, 251 personas fueron secuestradas durante el ataque del 7 de octubre. Setenta siguen todavía retenidas en Gaza, de las cuales al menos 35 murieron, según el ejército israelí.
El cese el fuego, negociado con ayuda de Estados Unidos, Catar y Egipto, entró en vigor el 19 de enero y puso fin a más de 15 meses de guerra entre Israel y Hamás.
Dijo que los palestinos podrían ser trasladados de
Gaza a Egipto y Jordania
ante la devastación de la Franja tras 15 meses de guerra. Ambas naciones árabes se opusieron al planteamiento.
La semana pasada, Trump planteó la idea de una administración estadounidense sobre Gaza, imaginando la reconstrucción de este territorio en ruinas para convertirlo en la "Riviera de Medio Oriente".
Después de más de 75 años de brindar apoyo a los refugiados palestinos en Oriente Medio, la UNRWA no podrá operar en Israel ni mantener contacto con autoridades israelíes.