La plataforma, construida en la década de 1980, está integrada por dos terminales portuarias y un oleoducto de 131 kilómetros que atraviesa las provincias de Bocas del Toro y Chiriquí.
Según el Gobierno, el proceso
garantiza la estabilidad de los puestos de trabajo existentes
, la continuidad de los contratos con proveedores y la prestación eficiente de los servicios a los clientes de
Petroterminal de Panamá.