Su llegada a Washington se produce al día siguiente de que Estados Unidos anunciara un acuerdo para una posible tregua entre Rusia y Ucrania en el mar Negro.
El dirigente ruso afirmó que un posible regreso al mercado nacional de empresas occidentales se haría caso por caso, siendo "la prioridad", a su juicio, proteger "los intereses de las empresas rusas".
Putin dijo que estaba de acuerdo con la idea de un alto el fuego, pero señaló que había "preguntas importantes" que quería abordar con Trump sobre cómo se implementaría.
El presidente estadounidense mencionó "muy buenas y productivas discusiones" con Putin el jueves, sin especificar si hablaron por teléfono o a través de emisarios.
Las conversaciones en la capital china se producen en un momento de efervescencia diplomática, en el que las grandes potencias tratan de reavivar el acuerdo internacional de 2015 sobre el programa nuclear iraní.
Señaló que los "próximos pasos" hacia una tregua en Ucrania dependerán de si su ejército logra expulsar por completo a las fuerzas ucranianas de la región rusa de Kursk.