La inversión estimada para la primera fase del plan es de 300 mil dólares por municipio, un monto que, según la directora, permitiría iniciar la eliminación de vertederos y la transición hacia un sistema más eficiente.
Aunque el vertedero continúa funcionando, el administrador admitió que ya se encuentra severamente impactado y que trasladar sus operaciones a otra zona sin planificación podría generar un problema mayor.
Durante un recorrido por el área, se constató la acumulación constante de desechos, un foco de insalubridad que impacta directamente a quienes acuden en busca de atención médica.
De igual forma, se ha establecido un proyecto para la recuperación del Área Protegida de Manglares de la Bahía de Chame, que se ha visto afectada en las últimas tres décadas por la operación del clausurado vertedero a cielo abierto.
El vertedero, operado a cielo abierto, se encuentra dentro de un área ambientalmente sensible declarada como Área Protegida de Manglares de la Bahía de Chame, su cierre está programado para el 30 de julio de 2025.
Para este viernes 17 de junio, maquinaria pesada ingresó al vertedero para iniciar trabajos de movimiento y reorganización de desechos. Las autoridades buscan alternativas inmediatas para que el municipio pueda reanudar el depósito de residuos sólido