A pesar del esfuerzo de los Indiana Pacers, tras la salida por lesión de su estrella Tyrese Halliburton, OKC pudo imponerse y conquistar su primer título de liga.
El equipo fue adquirido en 1979 por el carismático magnate Jerry Buss, quien rápidamente lo convirtió en una potencia deportiva y una marca reconocida a nivel mundial.