Se Vale Todo
En vivo
Phil Collins confirmó que su prolongado distanciamiento con Paul McCartney finalmente llegó a su fin, después de una conversación telefónica que permitió aclarar un episodio ocurrido hace más de dos décadas.
La historia comenzó en 2002, durante los ensayos del Concierto del Jubileo de la Reina, celebrado en el Palacio de Buckingham. Collins había llevado una primera edición del libro de Hunter Davies sobre The Beatles y quiso que McCartney la firmara. El exBeatle accedió, pero después hizo un comentario dirigido a su entonces esposa, Heather Mills.
Según Collins, McCartney dijo: “Es muy fan de los Beatles, nuestro pequeño Phil”. La frase tuvo un impacto mayor del esperado. Collins admitió que su reacción inmediata fue pensar: “Imbécil. No pude evitarlo. Eso es exactamente lo que pensé. Probablemente le di más importancia de la que merecía, pero le di demasiada importancia”.
El malestar permaneció durante años y volvió al escenario público en 2016, cuando Collins promocionaba sus memorias Not Dead Yet. En ese contexto, aseguró que percibía un trato condescendiente por parte del exBeatle. McCartney respondió mediante un correo electrónico y le pidió que no fuera “tan sacrosanto”. Collins decidió no contestarle y la distancia continuó.
La situación cambió en 2026. McCartney se comunicó con Collins después de enterarse de que estaba reuniendo objetos y recuerdos entre colegas de la industria para una subasta benéfica a favor de Kings Trust. La conversación comenzó por ese proyecto, pero terminó llevando a ambos directamente hacia el conflicto pendiente.
Te puede interesar: Ben Affleck aclara los rumores que lo relacionan con Shakira
Te puede interesar: Sech y Maluma encienden la expectativa por una posible nueva canción que llegaría este año
Collins contó que McCartney mencionó el asunto durante la llamada con una frase que inmediatamente le hizo anticipar el rumbo: “Ya que estamos hablando…”. El músico respondió pensando: “Ah, aquí vamos”. Entonces McCartney preguntó: “¿Qué es todo esto?”.
En ese momento, Collins reconoció que lamentaba haber hecho públicas sus críticas. Le respondió: “Ojalá nunca lo hubiera dicho, Paul. Ojalá nunca lo hubiera dicho”. McCartney, por su parte, afirmó: “Pensó que estábamos bien”.
Después de ese intercambio, ambos músicos lograron cerrar definitivamente la disputa. Collins resumió el resultado con una frase sencilla: “Así que nos reconciliamos”. Luego explicó que asumió su parte de responsabilidad y le ofreció disculpas: “Le pedí disculpas. Evidentemente, esto lo había estado molestando porque le gusta caer bien, como a todos. Tal vez a él más que a algunos. Pero a todos nos gusta caer bien, y lo entiendo”.
El exintegrante de Genesis aseguró además que quedó satisfecho con la manera en que terminó la historia. “Ojalá no lo hubiera dicho, aunque sí ocurrió. Pero nos hemos reconciliado, él está contento de que lo hayamos hablado y yo también, así que fue realmente bonito que el círculo se haya cerrado”, afirmó.
La reconciliación pone fin a una tensión que sobrevivió durante más de 20 años y que se originó en una situación aparentemente pequeña, pero que Collins interpretó como una muestra de condescendencia. El contacto promovido por una actividad benéfica permitió que ambos músicos hablaran directamente y dejaran atrás un desacuerdo que permaneció abierto desde 2002.
El acercamiento también permitió a Collins reconocer públicamente que aquella reacción había adquirido una dimensión mayor de la que inicialmente tuvo. Así, una conversación motivada por la subasta benéfica terminó teniendo un significado personal para dos figuras fundamentales de la música británica. Tras años de silencio y declaraciones públicas, Phil Collins y Paul McCartney finalmente hablaron sobre aquel episodio, reconocieron lo ocurrido y pasaron página.