Europa occidental vivió el mes de junio más caluroso de su historia.
En los últimos días, varios países también reportaron cifras históricas.
Europa occidental registró el junio más caluroso de su historia, mientras que los océanos alcanzaron temperaturas récord para este mes, según el más reciente informe del observatorio climático Copernicus de la Unión Europea.
El continente enfrenta episodios de calor extremo cada vez más frecuentes e intensos. Esta semana atraviesa su tercera ola de calor del año, después de la registrada en mayo y de la que rompió todos los récords en junio.
La temperatura media en Europa occidental alcanzó los 20,74 °C en junio, más de 3 °C por encima del promedio del período 1991-2020, informó Copernicus.
Con ello, se superó el récord anterior, establecido apenas en junio de 2025, de acuerdo con el informe mensual del organismo.
En los últimos días, varios países también reportaron cifras históricas. España registró el primer semestre más cálido de su historia, mientras que Francia vivió el junio más caluroso jamás documentado.
El consenso científico sostiene que el cambio climático provocado por la actividad humana intensifica la frecuencia y severidad de los fenómenos meteorológicos extremos.
Océanos también alcanzan temperaturas récord
Los océanos registraron en junio las temperaturas más altas jamás observadas para este mes, en un contexto marcado por el desarrollo del fenómeno El Niño en el océano Pacífico, que se espera continúe fortaleciéndose en los próximos meses.
"El cambio climático está pasando de ser un problema futuro, abstracto y estadístico (...) a convertirse en una realidad concreta que altera la vida cotidiana", afirmó a AFP Samantha Burgess, responsable estratégica de cuestiones climáticas del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (CEPMPM), organismo que gestiona Copernicus.
Según Burgess, Europa se está calentando mucho más rápido que el promedio mundial, en parte debido a cambios en la circulación atmosférica.
"Veremos más olas de calor en un mundo más caluroso. Serán más intensas, más duraderas y afectarán a zonas geográficas más amplias", advirtió.
Ante este escenario, la experta insistió en la necesidad de alcanzar cero emisiones netas de gases de efecto invernadero lo antes posible.
A nivel global, la temperatura media de junio se situó 1,39 °C por encima de los niveles estimados de la era preindustrial (1850-1900).
El "domo de calor" agravó la situación
Junio fue especialmente severo para Europa debido a la presencia de un "domo de calor", un sistema de alta presión que actúa como la tapa de una olla, atrapando el aire caliente durante varios días.
Este episodio ha sido relacionado con miles de muertes, principalmente en Francia, España y Bélgica.
Según un análisis de AFP, más de dos tercios de la población europea, alrededor de 410 millones de personas, estuvieron expuestos a temperaturas superiores a 35 °C entre el 15 y el 30 de junio.
El mar Mediterráneo también experimentó una ola de calor marina sin precedentes, mientras que las costas atlánticas europeas registraron temperaturas inusualmente altas, poniendo en riesgo los ecosistemas.
Además, la sequía favoreció la propagación de incendios forestales en la península ibérica y el sur de Francia, indicó Copernicus.
Por su parte, la red internacional de científicos World Weather Attribution concluyó el mes pasado que la ola de calor que afectó a Europa en junio fue la más intensa jamás registrada.
Los investigadores señalaron que un episodio de esta magnitud habría sido "prácticamente imposible" sin la influencia del cambio climático.