Sumergible robot vuelve a buscar avión malasio

Sumergible robot vuelve a buscar avión malasio
Ap
15 2014 - 15:56

Un submarino robot que busca el avión malasio desaparecido comenzó el martes su segunda misión después de haber regresado de la primera debido a que las aguas eran muy profundas en la zona, informaron las autoridades.

La misión del lunes, que debía haber durado 16 horas, se limitó a seis y la información recopilada por el sumergible Bluefin 21, de la Armada de Estados Unidos, no ofreció pistas sobre la ubicación del avión.

El pequeño sumergible teledirigido está programado para mantenerse a unos 30 metros (100 pies) del lecho marino, pero comenzó su labor en una zona que excedía el límite de la profundidad al que puede operar, de 4.500 metros (15.000 pies), informaron el centro de coordinación de búsqueda y la Armada de Estados Unidos.

El sistema de seguridad del Bluefin lo devolvió a la superficie y no sufrió daños, agregaron.

La información recopilada fue analizada posteriormente y los expertos no identificaron ninguna pista del avión desaparecido, informó la Armada de Estados Unidos.

Las cuadrillas de búsqueda trasladaron el aparato a otra zona antes de enviarlo otra vez a las profundidades, agregó la Armada.

Los encargados de las labores sabían que los restos del Boeing 777 de Malaysia Airlines probablemente estén en el límite de profundidad del sumergible. Se han evaluado otros sumergibles con una mayor capacidad de inmersión, pero ninguno está disponible en la zona de las labores.

Las autoridades sabían que la zona primaria de búsqueda del avión del vuelo 370 estaba cerca del límite de la capacidad de inmersión del Bluefin. Los expertos han evaluado otros sumergibles para su uso pero ninguno estaba disponible para ayudar.

Probablemente se incluyó un margen de seguridad para proteger al aparato de daños, dijo Stefan Williams, profesor de robótica marina en la Universidad de Sidney.

"Quizás algunas zonas son más profundas de lo que esperaban", dijo. "Quizás no tenían información exacta de la profundidad de la zona, así que ahora tienen una idea general pero hay muchas variaciones en el lecho marino que no pueden apreciar desde la superficie", agregó.

Mientras tanto, las autoridades investigaban una mancha de aceite a unos 5,5 kilómetros de la zona donde se detectaron por última vez las señales electrónicas, dijo Angus Houston, jefe del equipo que coordina la búsqueda frente a la costa oeste de Australia.

Las cuadrillas recogieron una muestra del aceite y la enviaron a Australia para analizarla, lo que puede demorar varios días. Houston dijo que la mancha no parecía ser de ninguno de los barcos que están en la zona, pero advirtió que no se deben sacar conclusiones apresuradas sobre el origen de la mancha.

El Bluefin 21 puede generar un mapa tridimensional de cualquier resto del avión en el lecho marino, pero la búsqueda en esta zona es más difícil porque el fondo del mar está cubierto de lodo, lo que pudiera cubrir parte del avión.

"Vamos a tener que fijarnos en el contraste entre objetos sólidos, como pedazos del fuselaje, en el fondo lodoso", dijo Williams. "Con los tipos de sonar que están usando, si hay algo sobre el lodo, digamos un ala, se puede detectar, pero identificar objetos más pequeños hundidos en el lodo es más difícil".

La búsqueda se trasladó al fondo del mar luego de que las cuadrillas detectaron una serie de sonidos como los que emiten las cajas negras de los aviones, que registran los parámetros de vuelo y las conversaciones de cabina. Los dispositivos emiten sonidos para ser encontrados con mayor facilidad pero las baterías sólo duran un mes y se cree que su vida ha expirado.

La semana pasada el primer ministro de Australia Tony Abbott generó esperanzas al declarar que las autoridades estaban "muy confiadas" de que cuatro potentes señales subacuáticas detectadas pertenecían a las cajas negras del vuelo MH370, que desapareció el 8 de marzo cuando viajaba de Kuala Lumpur, Malasia, hacia Beijing con 239 personas a bordo, la mayoría chinos.

Sin embargo, Houston advirtió que si bien las señales son una pista prometedora, el público debe ser realista acerca de los desafíos que enfrentan las cuadrillas de búsqueda en la remota franja del océano donde llevan a cabo la búsqueda.

"Les advertiría acerca de albergar la esperanza de que el despliegue del vehículo submarino resultará en la detección de los retos del avión", dijo Houston el lunes. "Tal vez no se consiga".

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