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Panamá/Los olvidos frecuentes de hechos recientes, la desorientación, la irritabilidad y las alteraciones en la conducta pueden constituir señales de alerta del alzhéimer, según explicó Algis Torres, médico psiquiatra y director de la Región de Salud de San Miguelito.
Torres señaló que esta enfermedad neurodegenerativa provoca el deterioro y la muerte de neuronas, lo que termina afectando el pensamiento, el lenguaje y la memoria. Una de sus primeras manifestaciones es, precisamente, la dificultad para recordar acontecimientos recientes.
No obstante, aclaró que no todo olvido debe asociarse con el alzhéimer, pues las personas pueden olvidar información ocasionalmente debido a la cantidad de asuntos que manejan. La diferencia aparece cuando el paciente pierde la capacidad de reconocer la utilidad de objetos cotidianos.
Se me pierde la llave, pero yo encuentro la llave, pero no sé para qué sirve la llave; esa es la diferencia, esa es una alerta”, explicó.
También mencionó casos en los que una persona guarda dinero, después no recuerda dónde lo colocó y acusa a sus familiares de haberlo tomado. Con el paso del tiempo, el dinero aparece en el lugar donde el propio paciente lo había dejado.
Torres explicó que la familia desempeña un papel determinante en la detección de los cambios, debido a que el paciente generalmente no reconoce o comunica lo que está experimentando.
“El primer vigilante eres tú en tu casa, porque tú tienes que observar a una persona de arriba de 65 años cuál es la conducta que está teniendo en cuanto a temas de olvidos de memoria reciente”, manifestó.
De acuerdo con el psiquiatra, una persona puede conservar recuerdos de años anteriores y responder correctamente preguntas sobre su lugar de residencia, fecha de nacimiento u otros acontecimientos pasados, pero presentar dificultades para recordar lo ocurrido recientemente.
“La memoria reciente es la primera que se altera, la memoria retrógrada o pasada no se olvida”, sostuvo.
El alzhéimer aparece generalmente después de los 65 años, aunque Torres indicó que también existen reportes de casos entre personas de 40 y 50 años.
Además de los olvidos, la irritabilidad puede alertar a la familia. Torres señaló que algunos pacientes se molestan cuando reciben llamados de atención y pueden adoptar comportamientos de oposición.
Entre las situaciones detectadas mencionó a personas que encienden la estufa, colocan alimentos para cocinar y luego lo olvidan. En algunos casos, la familia se percata por el olor generado.
“Estas personas prenden estufa y la dejan encendida y ponen algo a cocinar y se les olvida”, advirtió.
La desorientación también puede ser identificada por los familiares que conocen la conducta habitual de la persona. Según Torres, el propio paciente generalmente no advierte sobre esta situación, por lo que corresponde a quienes viven con él observar los cambios relacionados con la memoria y el comportamiento.
Cuando los olvidos se presentan con frecuencia, la persona puede acudir inicialmente a un médico general. Tras la evaluación, el paciente puede ser referido a un psiquiatra, neurólogo o geriatra. Torres agregó que los psiquiatras también atienden síntomas como irritabilidad y agresividad.
El acompañamiento familiar es fundamental para el cuidado de las personas con alzhéimer, según Torres. Recomendó mantener una rutina, hablar con calma, utilizar frases sencillas y evitar discusiones que puedan generar irritabilidad o comportamientos agresivos.
“La ayuda familiar, tú tienes que mantener rutina en estos pacientes, sobre todo rutina, hablar con calma con estos pacientes, no puede estar agrediéndole, usar frases simples”, expresó.
La vivienda también debe adaptarse para disminuir los riesgos. Torres recomendó retirar muebles que puedan provocar tropiezos, mantener una buena iluminación y despejar las áreas por las que transita el paciente, especialmente porque puede levantarse a cualquier hora y sufrir una caída o una fractura.
Asimismo, planteó la necesidad de validar sus emociones y evitar enfrentamientos cuando el paciente insiste en una idea, porque la discusión puede intensificar su irritabilidad.
Torres sostuvo que una buena alimentación, el ejercicio físico, el cuidado del corazón y el control del colesterol son factores que pueden contribuir a retrasar la aparición de la enfermedad.
También señaló que la diabetes y la hipertensión pueden acelerar el diagnóstico, por lo que destacó la importancia de vigilar estas condiciones.
El médico recomendó mantener activos a los adultos mayores mediante ejercicios que estimulen la memoria. Indicó que los teléfonos ofrecen juegos que pueden ayudar a ejercitar el pensamiento, la percepción y la capacidad de recordar.
“Hay que mantenerse activos”, enfatizó.
Torres también llamó la atención sobre la salud física y emocional de los cuidadores. Explicó que la responsabilidad de atender al paciente suele quedar en manos de un solo hijo, incluso en familias numerosas.
“Normalmente, yo tengo pacientes que tienen 10 hijos y todos se lo encargan a uno”, relató.
La falta de descanso y la atención permanente pueden deteriorar progresivamente al cuidador, debido a que algunos pacientes se levantan repetidamente durante la noche y requieren vigilancia constante.
“Entonces esa persona se deteriora; a veces el paciente en sí tiene mejor condición que el cuidador”, afirmó.
Por esta razón, insistió en que la familia debe prestar atención tanto a las necesidades de la persona con alzhéimer como a las condiciones de quien asume directamente su cuidado.