La demolición de la iglesia San Isidro Labrador, en el distrito de Soná, provincia de Veraguas, comenzó tras los severos daños que sufrió durante el terremoto del pasado 9 de octubre. El templo tenía más de 140 años y formaba parte de la historia y la vida religiosa de la comunidad. Ante la pérdida de este espacio, los residentes mantienen la esperanza de verlo levantado nuevamente y expresan su disposición a colaborar en la construcción de una nueva iglesia. Puede leer: Lotería Fiscal: MEF prevé realizar en diciembre el primer sorteo digital Israel Arosemena, residente de Soná, aseguró que la comunidad está dispuesta a aportar lo que esté a su alcance. “Tenemos esperanza de que va a ser levantada, va a ser reconstruida y los sonaeños todos estamos dispuestos a cooperar en algo, lo que se pueda”, manifestó. La voluntad de participar también fue expresada por Rubén Martínez, devoto del templo, quien llamó a los residentes a dar el primer paso para enfrentar esta situación. “Que no nos resuelvan, sino que nosotros mismos aportemos el primer grano de arena, porque tenemos que ir en contra de la adversidad de la naturaleza”, expresó. Martínez sostuvo que hay personas dispuestas a sumarse a los esfuerzos de reconstrucción, a la espera de una convocatoria de la Iglesia o de las autoridades locales. Mientras avanza la demolición, los feligreses esperan que el templo pueda ser reconstruido para volver a reunirse y participar en las eucaristías. Con información de Ney Castillo.