El pasado 24 de abril, en audiencia ordinaria por la presunta comisión del
delito de peculado
, vinculada a la compra de equipos de vigilancia durante la administración 2009-2014, la jueza se acogió al término de ley para dictar sentencia.
Rony Ramiro Rodríguez Mendoza y William Pittí Navarro son señalados como los encargados de operar las máquinas pinchadoras y el conocido sistema Pegasus.
La Sala Segunda de lo Penal rechazó de plano por improcedente las solicitudes de aclaración de sentencia presentadas por Alejandro Garuz y Gustavo Pérez en el caso de las escuchas telefónicas ilegales desde el Consejo de Seguridad Nacional (CSN).
El Juzgado Primero Liquidador de Causas Penales , declaró penalmente responsables por la presunta compra irregular y pérdida de un equipo de espionaje al exdirector del extinto Programa de Ayuda Nacional (PAN)
La Sala Segunda de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) confirmó la sentencia de 50 meses de prisión para Gustavo Peréz y Alejandro Garuz en caso de escuchas ilegales.
Por más de tres horas se realizó el juicio a a Giacomo Tamburelli y a Gustavo Pérez, por la pérdida del software durante la administración del expresidente Ricardo Martinelli.
La audiencia ordinaria del caso donde una serie de exfuncionarios son acusados del delito de peculado y que está relacionada con la supuesta pérdida de un equipo utilizado para realizar escuchas ilegales fue fijada para el 27 de septiembre.
Un recurso de casación presentado por la defensa de la ex diputada Balbina Herrera y que buscaba anular la sentencia que absolvió a Ricardo Martinelli Berrocal en el juicio de los “pinchazos”, no fue admitido por la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia.
La Constitución panameña establece que “ nadie tendrá fueros ni privilegios ”. Aun así, desde el establecimiento del Código Electoral en 1983 se cubre con fuero penal a candidatos tanto para elecciones generales como para elecciones internas de los partidos políticos.
El uso del poderoso software de espionaje “Pegasus”, comercializado por la compañía israelí NSO Group fue mucho más que un acuerdo entre una empresa nacida en un gallinero y el gobierno del expresidente