Pero esta medida no ha sido suficiente para apaciguar la situación. A pesar de múltiples llamados a retirarse de la competición, el equipo Israel-PT mantiene su intención de llegar a Madrid el domingo.
El ataque israelí sin precedentes contra líderes del movimiento islamista palestino Hamás también provocó una inusual reprimenda del presidente estadounidense, Donald Trump, gran aliado de Israel.
La ONU declaró el 22 de agosto que en algunas partes del enclave palestino asediado por Israel reinaba una situación de hambruna, algo rechazado por el Estado hebreo.
El movimiento palestino detalló que seis personas murieron en los ataques, incluido el hijo de su principal negociador, Jalil al-Hayya, y tres guardaespaldas.
Un fotógrafo de AFP en Ciudad de Gaza vio aviones lanzando octavillas, en las que se urge a la población a huir hacia el sur. Naciones Unidas estima que un millón de personas viven en esa localidad y sus alrededores.
Desde que una coalición de rebeldes islamistas derrocó al régimen de Bashar al Asad en diciembre de 2024, Israel ha llevado a cabo cientos de bombardeos en Siria.
El ministro israelí afirmó que, a modo de sanción, su gobierno prohibirá la entrada en Israel a dos ministras españolas, ambas pertenecientes a la plataforma de izquierda radical Sumar, parte de la coalición gobernante junto a los socialistas.
El primer ministro acusó a Hamás de impedir las evacuaciones y de utilizar a los civiles como "escudos humanos", acusaciones que el movimiento islamista ha rechazado desde el comienzo de la guerra.
El viernes, el ejército israelí intensificó sus operaciones en Ciudad de Gaza, bombardeando un edificio en el centro tras una advertencia de evacuación. La torre se derrumbó como un castillo de naipes.
El comité urgió a Israel a adoptar medidas específicas para proteger a los niños con discapacidades contra los ataques e implementar protocolos de evacuación que tomen en cuenta a estas personas.
La alta dirección de Hamás ha sido diezmada por Israel durante los casi 23 meses de guerra en Gaza y el Estado hebrero ha prometido aniquilar a los cuadros restantes, incluso en el extranjero, tras el ataque a suelo israelí del 7 de octubre de 2023.